La vejiga

  • Si tiene a su cargo a alguien con incontinencia urinaria, puede resultarle útil poseer un conocimiento básico del funcionamiento de la vejiga. Esto también le ayudará cuando hable con profesionales sanitarios.

    El sistema urinario está formado por dos riñones, los uréteres, la vejiga y la uretra. Los riñones se encuentran en la espalda, frente a la parte inferior del tórax y a ambos lados de la columna vertebral. La orina, que se produce en los riñones, se transporta a la vejiga a través de dos uréteres, y allí se almacena hasta que se va al baño.
    La función de la vejiga consiste en almacenar la orina y vaciarse después de forma controlada. sta está conectada a la piel mediante otro conducto, denominado uretra, que desemboca en la parte superior de la abertura vaginal en las mujeres, y en la punta del pene en los hombres.
    En los hombres, la próstata rodea la pared de la uretra, justo por debajo de su unión con la vejiga.

    Funcionamiento normal de la vejiga

    Los riñones filtran la sangre y recogen los residuos que el organismo tiene que eliminar. Para ello producen la orina, que baja desde los riñones hasta la vejiga por los uréteres, y allí se almacena. La vejiga desempeña dos funciones principales: almacenar la orina y expulsarla. El organismo expulsa la orina de la vejiga a través de un músculo del abdomen que la presiona para vaciarla cuando es necesario. En el extremo inferior del cuello de la vejiga, un conducto llamado uretra permite expulsar la orina. Este conducto está rodeado de los músculos del esfínter, que mantienen la vejiga cerrada hasta se está preparado para ir al baño.
    La vejiga comunica al cerebro que se encuentra llena a través de los nervios. Como respuesta, el cerebro hace saber a la persona que tiene que ir al baño, y ordena a los músculos que sigan cerrados hasta llegar allí.

    Una vejiga normal se vacía entre 4 y 7 veces cada día, en función de lo que se bebe, y tiene capacidad para almacenar hasta medio litro de líquido. Normalmente empieza a avisar de que es necesario ir al baño cuando contiene la mitad de esta cantidad, y suele dejar suficiente tiempo para encontrar un baño. Una vejiga normal se vacía completamente cada vez que se orina de forma voluntaria, y no tiene pérdidas.

  • Una vejiga sana

      La persona a su cargo puede tomar algunas medidas para intentar mantener su vejiga sana. Estas incluyen:
    • Mantener una ingesta de líquidos saludable
    • Comer de forma sana y evitar el estreñimiento
    • Realizar ejercicios del suelo pélvico con regularidad

    Una ingesta de líquidos sana

    ¿Qué cantidad de líquido es conveniente?

    Es muy importante beber suficiente líquido a diario: se trata de algo esencial para mantener la vejiga sana, ya que con una ingesta de líquidos adecuada funciona de forma óptima. Si no bebe lo suficiente, su vejiga se acostumbrará a retener cantidades de orina más pequeñas y puede volverse hipersensible. Por el contrario, si bebe demasiado, tendrá que ir al baño con mayor frecuencia y se incrementará el riesgo de sufrir accidentes.
    Tiene que intentar beber al menos entre 1,5 y 2 litros (6 a 8 vasos) de líquido cada día. Si la persona a la que atiende bebe una cantidad inferior, intente aumentar la ingesta de forma gradual. Es más fácil intentar que beba cantidades pequeñas cada vez, y asegurarse de que lo haga con frecuencia a lo largo del día.
    Las personas con incontinencia urinaria a menudo se ven tentadas a reducir su ingesta de líquidos porque creen que esto las ayudará con los síntomas. No obstante, eso no es cierto. Puede que a corto plazo parezca que beber empeora la situación, pero se trata de algo temporal. A largo plazo, la vejiga aprenderá a retener más orina y se hará menos sensible, irritable y propensa a las infecciones.

    ¿Qué se debe beber?

    Las mejores bebidas para mantener una vejiga saludable son el agua, los zumos de fruta, los tés de hierbas y los refrescos. Según algunos estudios, el zumo de arándanos puede ayudar a aliviar los síntomas de los que padecen infecciones de orina recurrentes. Beber 1 o 2 vasos (entre 250 y 600 ml) todos los días puede ayudar. No obstante, compruebe que el contenido de zumo sea alto, ya que muchas bebidas a base de arándanos están muy diluidas (el contenido de zumo debe ser de entre el 20 y el 25%). Los diabéticos deben consultar a su médico o profesional sanitario antes de tomar zumo de arándanos.

    ¿Qué no se debe beber?

    Hay que evitar las bebidas con cafeína y gaseosas, sobre todo las que contienen edulcorantes artificiales, ya que pueden empeorar los síntomas. Las bebidas alcohólicas, sobre todo las de mayor graduación, también pueden irritar la vejiga.
    Puede ser útil llevar un diario preciso de lo que bebe la persona a su cargo, donde apunte qué tipo de bebida mejora o empeora su dolencia. De ese modo podrá determinar qué bebidas debe evitar.
    Las personas que tomen warfarina o tengan diabetes deberán consultar a su médico antes de realizar cambios importantes en lo que beben.

    Una dieta sana que evite el estreñimiento

    Cuando los intestinos no se vacían convenientemente, se hinchan y acaban presionando la vejiga. Por eso es importante que la persona a la que atiende lleve una alimentación adecuada y evite el estreñimiento. Para ello tiene que seguir una dieta saludable, lo que además beneficiará a su estado de salud general.
    Debe llevar una dieta equilibrada con un bajo contenido en grasa, con mucha fibra y que le haga consumir al menos cinco raciones de fruta o verduras al día. Los panes, pastas y arroces integrales también ayudan, así como el consumo de frutos secos, semillas y legumbres. Además de ayudar a evitar el estreñimiento, se ha demostrado que una dieta con un alto contenido en fibra reduce los niveles de colesterol en sangre y mejora la digestión. El sobrepeso también puede agravar los problemas vesicales a largo plazo, ya que el exceso de peso puede ejercer una presión dañina sobre los músculos del suelo pélvico debilitándolos. Esto, a su vez, puede desembocar en una incontinencia urinaria de esfuerzo.

  • Ejercicios de suelo pélvico

    Los ejercicios de suelo pélvico son importantes para las personas con incontinencia, ya que ayudan a fortalecer este grupo de músculos, mejorando el control de la vejiga y reduciendo o acabando con las pérdidas de orina. A igual que ocurre con el resto de los músculos del cuerpo, cuanto más se utilice y ejercite el suelo pélvico, más fuerte se hará.

    ¿Qué es el suelo pélvico y dónde se encuentra?

    El suelo pélvico está formado por un grupo de músculos que se extienden desde el extremo de la columna (cóccix), en la parte posterior, hasta el hueso púbico, en parte delantera. Envuelven la parte inferior de la vejiga y el recto, sirviéndoles de apoyo cuando están en la posición correcta. En el caso de las mujeres, el suelo pélvico también sostiene el útero. Los músculos del suelo pélvico desempeñan un papel importante para ambos sexos, ya que garantizan un cierre efectivo de la uretra (conducto de salida de la orina) y el recto (ano).

    Funcionamiento del suelo pélvico

    Los músculos del suelo pélvico se mantienen firmes y ligeramente tensos para evitar las pérdidas de orina de la vejiga o de heces del intestino. Cuando se orina o se produce un movimiento del intestino, los músculos del suelo pélvico se relajan. Después vuelven a tensarse para recuperar el control.

    ¿Por qué se debilitan los músculos del suelo pélvico?

      En el caso de ambos sexos, los músculos del suelo pélvico pueden debilitarse por diversos factores que incluyen:
    • Falta de ejercicio general
    • La edad
    • Una tensión continuada durante la apertura del intestino
    • Levantar mucho peso de forma continuada
    • La tos crónica
    • La obesidad
    • Daños neurológicos, por ejemplo después de una apoplejía

    En el caso de las mujeres, el suelo pélvico se deteriora con frecuencia durante el parto, lo que puede contribuir a la incontinencia urinaria y fecal.

    Cómo pueden ayudar los ejercicios de suelo pélvico

    Los ejercicios de suelo pélvico pueden fortalecer estos músculos para que recuperen su función de apoyo. Esto mejora el control de la vejiga y reduce o acaba con las pérdidas de orina. A igual que ocurre con el resto de los músculos del cuerpo, cuanto más se utilice y ejercite el suelo pélvico, más fuerte se hará.

    Ejercicios de suelo pélvico para tratar la incontinencia urinaria de esfuerzo

    Existen dos tipos de fibras musculares dentro del suelo pélvico: las de contracción rápida y las de contracción lenta. Estas responden de forma distinta en función del tipo de actividad que se esté llevando a cabo durante el día. Es importante realizar ejercicios que fortalezcan las fibras de ambos tipos a diario.
    Es de vital importancia ejercitar los músculos correctos. Puede consultar a un profesional sanitario o fisioterapeuta si desea asesoramiento en profundidad sobre los ejercicios.

  • Ejercicios de suelo pélvico para las mujeres

    Cómo ejercitar los músculos correctos

      Al principio, probablemente tendrá que ayudar a la persona a su cargo a completar estos ejercicios, pero pronto deberá intentar que los haga sola. Pídale que siga estos pasos:
    1. Siéntese o túmbese boca arriba cómodamente, con los músculos de los muslos, nalgas y abdomen relajados.
    2. Tense el anillo muscular que rodea el ano como si quisiera contener una ventosidad o la salida de heces. Relaje este músculo de nuevo. Practique este movimiento varias veces hasta asegurarse de que está ejercitando los músculos correctos. Trate de no apretar las nalgas o tensar los muslos.
    3. Ahora imagine que está orinando e intente cortar el flujo. Debe notar que está utilizando una parte del suelo pélvico distinta a la del primer ejercicio (los músculos que están más cerca de la parte delantera). Estos son los que hay que fortalecer.
    4. La cantidad de tensiones que realice cada día dependerá de la movilidad y fuerza de sus músculos.
    5. Debe realizar los ejercicios tres o cuatro veces al día en momentos fijos (por ejemplo, después de ir al baño, bebiendo o en la cama). También ayuda tensar los músculos del suelo pélvico antes de levantarse de una silla, toser o levantar peso.
    6. Además de los momentos establecidos para hacer los ejercicios, debe intentar adquirir el hábito de realizarlos como parte de sus actividades cotidianas.
    7. Después de varias semanas, empezará a notar que los músculos están más fuertes. Verá que puede apretar los músculos del suelo pélvico durante más tiempo sin sensación de cansancio en ellos.
    8. Puede que tarde hasta 3 meses en obtener los resultados deseados. Si no aprecia ningún cambio o cambios muy leves, póngase en contacto con un profesional sanitario.

    Puede encontrar más información sobre los ejercicios de suelo pélvico para mujeres en el sitio web de la Bladder and Bowel Foundation www.bladderandbowelfoundation.org

  • Ejercicios de suelo pélvico para hombres

    Cómo ejercitar los músculos correctos


      Al principio, probablemente tendrá que ayudar a la persona a su cargo a completar estos ejercicios, pero pronto deberá intentar que los haga sola. Debe seguir estos pasos:
    1. Siéntese o túmbese boca arriba cómodamente, con los músculos de los muslos, nalgas y abdomen relajados.
    2. Tense el anillo muscular que rodea el ano como si quisiera contener una ventosidad o la salida de heces. Relaje este músculo de nuevo. Practique este movimiento varias veces hasta asegurarse de que está ejercitando los músculos correctos. Intente no apretar las nalgas o tensar los muslos. Si la técnica es la adecuada, sentirá que la base del pene se levanta ligeramente hacia el vientre. Puede que también note que el pene se retrae y el escroto sube.
    3. La cantidad de tensiones que realice cada día dependerá de la movilidad y fuerza de sus músculos.
    4. Debe realizar los ejercicios tres o cuatro veces al día en momentos fijos (por ejemplo, después de ir al baño, bebiendo o en la cama). También ayuda tensar los músculos del suelo pélvico antes de levantarse de una silla, toser o levantar peso.
    5. Además de los momentos establecidos para hacer los ejercicios, debe intentar adquirir el hábito de realizarlos como parte de sus actividades cotidianas.
    6. Después de varias semanas, empezará a notar que los músculos están más fuertes. Verá que puede apretar los músculos del suelo pélvico durante más tiempo sin sensación de cansancio en ellos.
    7. Puede que tarde hasta 3 meses en obtener los resultados deseados. Si no aprecia ningún cambio o cambios muy leves, póngase en contacto con un profesional sanitario.

    Puede encontrar más información sobre los ejercicios de suelo pélvico para hombres en el sitio web de la Bladder and Bowel Foundation www.bladderandbowelfoundation.org

 > Atrás

Buscador de productos

Soy un/a cuidador/a.

Testimonios

  • Elisa, 48
    Elisa, 48
    Hola, me llamo Elisabeth, vivo con mi madre de 72 años en un adosado de dos habitaciones en una ...  > Más info
  • María, 41
    María, 41
    Me llamo Mary, soy madre de una niña de 15 años que padece acidosis tubular renal desde que tenía 5...  > Más info
  • Ana y Alberto, 50
    Ana y Alberto, 50
    Hola, soy Anne, un ama de casa de 50 años. Vivo con mi padre, que enviudó hace unos años...  > Más info

Quizás también le interese: